sábado, 13 de agosto de 2016

“Ni el amor, ni los encuentros verdaderos, ni siquiera los profundos desencuentros, son obra de las casualidades, sino que están misteriosamente reservados. ¡Cuántas veces en la vida me ha sorprendido cómo, entre las multitudes de personas que existen en el mundo nos cruzamos con aquéllas que, de alguna manera, poseían las tablas de nuestro destino, como si hubiéramos pertenecido a una misma organización secreta, o a los capítulos de un mismo libro! Nunca supe si se los reconoce porque ya se los buscaba, o se los busca porque bordeaban los aledaños de nuestro destino”

sábado, 5 de marzo de 2016

Ese es el problema. Seguir esperándote en los días de lluvia en el club embarrado sin siquiera llevar paraguas para que vengas con tu enorme sonrisa, la de siempre. Vivir en la incertidumbre de si te fuiste por completo o vas a volver uno de estos días a merendar un té mientras yo tomo una chocolatada bien grande (como de chiquitas porque odias la leche) o me vas a llamar para que vayamos al barrio a ver a los chicos que nos gustan haciendo el muñeco de fin de año sin que nuestros papas lo sepan.
Eso es lo que corre en mi mente cada segundo de cada día. No poder abrazarte cuando me siento mal, no tener tu hombro disponible cuando me siento sola y no tener tus carcajadas cuando tengo algo gracioso o novedoso que contarle a alguien. No tentarnos por todo lo que vemos o escuchamos.

Cuando me despierto o llueve y estoy pegada a la ventanilla del auto viajando pienso en vos, cuando estoy dormida sueño con vos, y cuando alguien me habla de vos hasta te imagino; imagino como estarás, qué sentirás, qué amigas tendrás y cómo te estará yendo en todas las nuevas cosas que emprendiste desde que nos separamos. Y hay días que no me queda más que llorarte, porque seguramente eso es lo único que hayas provocado en todo este tiempo.

jueves, 20 de agosto de 2015


Ya pasó mi viaje de egresados y me hizo pensar en tantas cosas. Una de las miles de veces que te escribo porque el vacío que me dejaste no se va a llenar nunca. Cuantas veces habremos hablado, pensado e imaginado sobre este viaje, juntas como siempre. Cuando entramos a primer año de secundaria y veíamos a los de sexto y parecían tan lejanos, tan grandes, y queríamos ser como ellos, y después te das cuenta como vuela el tiempo. Se fueron los mejores seis años de secundaria en un abrir y cerrar de ojos; y en el medio de ellos, nunca amistad se estancó, quedó en un recuerdo, en una pelea llena de rencor, sin recordar todo los que vivimos juntas desde los tres años. Y no verte nunca más, no cruzarte en la calle, no respirar tu aire y no tener tu mirada junto a la mia, me mata cada día un poco más. Escribo porque lo necesito, porque quiero descargarme, desahogarme, sin sentir culpa de extrañarte. Todos pretenden que te olvide, que deje de quererte y que me saque de encima la melancolía. ¿De qué puede hablar la persona que no vivió esto? Me gusta y a la vez me da envidia sana que algunas amistades sigan tan juntas, hace años, como lo éramos nosotras porque en ellas se refleja lo que nos queríamos, y como nos cuidábamos, y después no existía nada más. Éramos vos y yo. No hay día que no te cruces en mi mente, quisiera poder tenerte para siempre.

miércoles, 22 de abril de 2015

PORQUE NUNCA HABRÁ NADIE QUE PUEDA LLENAR EL VACÍO QUE DEJAS EN MI

miércoles, 7 de enero de 2015

La verdad es que te encuentro en casi todo, siempre o casi siempre te encuentro. Quizá por eso vuelvo
'Encontré la paz en medio de la guerra cuando empecé a entender que todo pasa por algo y no hay mal que por bien no venga'
Nos duele tanto separarnos porque nuestras almas están unidas. Es probable que siempre lo hayan estado y que siempre lo estén. Quizás hayamos vivido mil vidas antes que esta y nos hayamos encontrado en cada una de ellas. Y hasta es posible que en cada ocasión nos hayamos separado por los mismos motivos. Eso significa que este adiós es a un tiempo un adiós a diez mil años y un preludio de lo que vendrá.

Cuando te miro, contemplo tu belleza y tu gracia y sé que han crecido con cada vida que has vivido. También se que te he estado buscando durante todas mis vidas anteriores.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Yo viviendo en un pasado CON él y él viviendo en un futuro SIN mí

miércoles, 17 de diciembre de 2014

¿No te das cuenta cuánto te quiero?
A fines de 2014 yo sigo pensando en mi ex. Es loco cuando veo como hay personas que salen y entran de relaciones, de largo o corto tiempo, tan fácilmente. Por un lado los admiro, de algún modo no se quedan extrañando tanto tiempo a la misma persona, pero por otro… ¿cómo aman a todos por igual? Es decir, llegar a decirle “Te amo” a una persona es muy fuerte, y lleva un buen tiempo porque cuando las cosas van despacio, van mejor. Y sin embargo, hay personas que le dicen eso a todos. Salen de una relación en la que “amaron” y entran a otra ya “amándolo”, es raro o mejor dicho falso.
Después están los casos como el mío (aunque yo pensé que era a la única que le pasaba, pero mejor que no sea así). Yo tengo muy en claro desde que lo conocí a mi ex, y desde el primer “hola” que lo quiero y que así no voy a volver a querer a ningún otro chico. Es tan loco que nunca me lo haya sacado de la mente por completo, dejó mucho en mí. Cuando pienso en mi error, maldigo ese momento que estábamos en la plaza y él me miraba con los ojos llenos de lagrimas y yo no estaba dentro mío, de eso estoy segura. Muchas personas dicen que eso es parte de la vida, “cometer el error para aprender la lección” pero no hay día que no me plantee porque fui tan tonta, y cómo hubiese seguido la relación si no pasaba nada, si no cortábamos.
Ahora él está feliz, tiene una banda exitosa, lleno de amigos, y seguro que nunca más pensó en mi o se acordó. Es hasta el día de hoy que, cada vez que nos vemos, se agarra la cabeza o hace caras o se ríe o se pone serio, y yo me pregunto por dentro qué sentirá, si esas expresiones serán de odio, de tristeza, de alegría o de amor todavía.. De lo que si estoy segura es de que los dos fuimos muy importantes para nosotros, y que fuimos nuestros primeros amores y nuestras primeras experiencias en todo y eso no lo borra nadie que venga después. De hecho, que yo haya tenido otra relación después de él no borró nada en mí. Quisiera verlo y decirle tantas cosas en la cara, porque todavía lo quiero demasiado y hay días en que no dejo de pensar en ir a donde esté y largar todo, y que si no sirve igual lo haya intentado porque no hay otra chica que vaya a quererlo más que yo.
Hubo tantos conflictos en el medio del intento por volver que todo eso hizo que los dos tuviéramos que obligarnos a no vernos más. Gente que nos quería ver separados. Todo terminó mal, todo es tan complicado y a mi me cuesta tanto separarme de los recuerdos.

La gente a veces dice que algunas personas siguen enamoradas o atrapadas de los recuerdos, y eso no les permite ver el presente real. Ya fueron casi dos años de quererlo, extrañarlo y tratar de superarlo y pude darme cuenta que no estoy enamorada de los recuerdos. Me sigo enamorando cada día y sí, sin verlo seguido, solo enterándome de cómo anda y las cosas que hace. Si bien él ahora tiene una banda de cumbia muy famosa y tiene fans y tiene la agenda un poco muy ocupada por recitales y ensayos, a mi me sigue gustando por cómo era cuando lo conocí y como sigue siendo dentro de la cancha de rugby porque no hay nada que ame más que verlo jugar  y que sepa que yo lo estoy mirando y que no hay nada más lindo después de él y su amor.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Si hoy te tuviera aquí cuando escribo esto, me sentiría rara.
Buscando otro cuerpo, otra voz, fui consumiendo infiernos para salir de vos.
Intoxicada, loca y sin humor
No sé cuantas veces más van a hacer falta escribir estos largos argumentos hasta superar un poco el dolor de no tenerte. No es más de lo mismo de siempre, quisiera tenerte conmigo un día más por lo menos, y que en ese día me digas que nunca me vas a dejar porque quisiera vivir mi vida entera al lado tuyo, como fue siempre hasta el 2013. Lo peor que me pasó fue perderte, y nunca nada me dolió tanto. Te necesito en mi vida cada minuto del día todos los días del año, sos la crisis que jamás voy a superar. Nadie me da una solución porque no hay otra manera de sanar el dolor que tengo salvo que sea que vos vuelvas, que toques mi puerta, que hablemos, que hagamos como que nada pasó. La mayoría de las personas a las que no les pasó algo así solo pueden hablar desde afuera, sin entender del todo, sin sentir lo que yo siento.
Juro que cada vez me duele más, es despertarme todos los días sabiendo que tu sonrisa es más lo primero que veo en el día. Me siento tan vacía sin vos, creo que nunca lo había notado así pero es tan cierto. Me guardo todo, y siempre todos me ven bien y todo lo que le confío a mi grupo de amigas no es lo mismo que cuando lo hablaba con vos, porque me desahogaba muchísimo más, y aparte me hacías sentir completa cuando todo alrededor estaba mal y ahora no puedo hacer nada porque no te tengo y yo era todo con vos, y ahora no soy nadie. Cuando pienso todo esto siento que en algún momento voy a explotar y no aguanto, mi vida no es la misma. Tengo tantos problemas desde que me dejaste y pienso miles de veces por día si vos, tal vez, estarás mejor sin mi, y si supiera que es así no podría aceptarlo. Yo siempre supe que no tenía mucho, pero lo poco que tenía te lo di y hasta en las peores situaciones mi casa y mi familia estuvieron disponibles para vos, al igual que agradezco que haya sido al revés también. Pero la nube negra llegó de un momento al otro, y aunque pareció ser en un lapso de tiempo, a mi me cayó todo de golpe. Al principio no entendía nada y ni siquiera me imaginaba que íbamos a separarnos. En 12 años de amistad, cuando eramos chiquitas teníamos peleas pero después casi nunca, igualmente pensé “esto es solo una pelea y vamos a encontrar la solución”…al parecer me equivoqué. ¿O la que se equivocó fuiste vos? Nunca voy a encontrar respuesta.
Por mi parte se que no te fallé, y que siempre hice lo mejor para que vos estes bien y que nunca te falte NADA ni te sientas SOLA, porque es lo peor que puede pasarte, y es lo que me está pasando a mi, no por estar sola literalmente sino porque es lo que pienso y siento sin vos a mi lado.
Yo sé que te extraño y vos a mi no. Sé que no te pasa lo mismo que a mi , y si no te costó nada alejarte es porque en realidad yo siempre te quise muchísimo más que vos a mi. En realidad no se puede ni medir el afecto que yo te tenía y te tengo, pero bueno no viene al caso.
Quiero que sepas que esto me hizo una persona muchísimo más fuerte aunque me sigas doliendo y te siga escribiendo, porque me tengo que desahogar de alguna forma. Por fín entendí que llorando no ibas a volver, aunque llorar hasta quedarme dormida rutina de varios meses, ahora ya no tanto aunque tal vez alguna que otra noche, pienso dos veces en vos y las lagrimas se me caen solas, sin presión.

Ojalá un día te despiertes con ganas de entender las cosas de una vez por todas, de abrir los ojos y darte cuenta lo que perdiste, lo que dejaste ir sin entenderte siquiera vos misma. Que te duela un poco de lo que a mí me dolió y duele durante todo este tiempo, y que entiendas que la herida es tan grande que nunca voy a volver a ser la misma de antes.