viernes, 11 de octubre de 2013

Nunca confié más en algo que en tu mano para caminar siempre a la par, más que en tu hombro para llorar cuando no podía más, en tu sonrisa para acompañarme en todas mis alegrías, en tus pasos para seguirlos en el trayecto en el que no podíamos estar la una sin la otra. Nunca confié más en una persona que en vos, teníamos una confianza a ciegas, algo que nos decía que siempre teníamos la palabra justa en el momento que la necesitábamos. Siempre tuvimos ese “algo” que nos hacia HERMANAS.

Es hasta el día de hoy que no entiendo y no acepto el por qué de nuestra separación. No puedo asumir no tenerte más , y lo más difícil de todo es verte todos los días, convivir con vos y no mirarte y reírnos por nada, no hablar, no saltar contándote todo lo que me pasa, no reírnos de cada una de las que me mando. No sabes lo que necesito esa sonrisa que solo tenías VOS, que iluminaba todos mis días. Era llegar al colegio con vos, de buen humor. Madrugada y nosotras riéndonos, y sin dejar de hablar un minuto. Es algo inevitable extrañarte, pensarte y quererte conmigo otra vez, como mi hermana. La hermana que eras, y la hermana que perdí. Nunca pensé ni imaginé que llegaría un día que pasaría esto por una cosa tan simple como un chico. Me da rabia y bronca pensarlo, me dejaste por algo tan simple como una poronga. Soy la primera persona que en tu mirada se da cuenta si estas bien, mal o enojada. Te veo cuando estas triste, desde lo más lejos. Te veo aunque vos ya no me veas, aunque yo ya sea invisible. Te veo aunque no estes más con nadie, te veo aunque estes sola metida en tu mundo. Te veo cuando los demás no te ven, ni notan tu presencia. Me imagino cuando estas mal y necesitas un consejo, me imagino a vos extrañándome, igual muy pocas veces. No creo que me necesites ya. Yo siempre hago el papel de la pelotuda que se queda pensando en la que la pisoteó y pisoteó 12 años de amistad. Fuiste de mi familia, me enseñaste cosas que no conocía. Mi vida fue un antes y un después y nunca me dejaste caer, me apoyaste SIEMPRE. Sabías absolutamente todo de mí. Ahora ya no sabes ni mi nombre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario